La demografía cae en picado y el desempleo juvenil es de los más altos de Europa. Muchas parejas deciden en esta situación retrasar formar una familia ante la falta de medios. Italia, como Saturno antes, está devorando a sus hijos

 

El 4 de marzo los ciudadanos italianos están llamados a las urnas y, a pesar de que los partidos políticos han aludido en diversas ocasiones al grave problema de empleo que afectan a las personas jóvenes, sus principales esfuerzos se centran en ese caladero de votos compuesto por adultos y ancianos.

Es entendible que las nuevas generaciones se sientan poco atraídas por las elecciones y que sólo el Movimiento 5 Estrellas de Grillo recoja en cierta manera ese pesar de muchos ciudadanos italianos ante el hastío social.  Ottavia Inglese, 20 años, estudiante de Biología, responde a ese patrón. “El Movimiento 5 Estrellas se dirige más a nosotros. Estoy siguiendo su campaña y escuchando también al resto y creo que nadie nos valora como ellos”, señala este joven al periódico El País.

El desempleo juvenil es un drama nacional y las cifran superan el 35% de jóvenes. La parcialidad y precarización se han cronificado y cada vez es más frecuente para muchas parejas tomar la decisión de retrasar formar una familia debido a la falta de medios suficientes.

No es de extrañar en esta coyuntura que la demografía en Italia esté cayendo en picado. Al Estado, le cuesta cada vez más mantener a sus ancianos cuyo gasto se ha cuantificado en el 16% del PIB. La actual legislación tampoco ayuda. Como en otros países del sur de Europa, se ha retrasado el relevo generacional en el trabajo y cada vez es más difícil acceder a una primera experiencia para muchos jóvenes.  De 2013 a 2016, la edad media de la fuerza de trabajo pasó de 40 a 42 años.

Ante esta situación, las nuevas generaciones tiene en muchas ocasiones la emigración como única vía de prosperar y labrarse un futuro mejor. Según estudios, los italianos cualificados que emigran hacia el norte de Europa cobran entre un 29% y un 48% más de sueldo que sus compatriotas.

“Todo esto lo pagaremos y muy caro”, advierte Alfonso Giordano, profesor de la Universidad Luiss de Roma y experto en Desarrollo Sostenible y Migraciones a El Confidencial.